



Xilema
Departamento Jota
Xilema es una exposición realizada en Departamento Jota, que toma como punto de partida los sistemas de circulación del agua en los árboles para pensar las conexiones que sostienen la vida. A través de instalaciones, objetos y registros, la muestra propone un paralelismo entre los flujos internos del bosque y los sistemas hídricos del territorio, entendiendo el agua como un cuerpo que circula, comunica y transforma.
La exposición reunió obras realizadas durante el 2024 y 2025: 14 pinturas en tinta china y acuarela; "Acqua che beve acqua", pieza objetual con video realizada en la residencia L’Aquila Reale; "Piezas", un ensamble escultórico que tensiona ruina y organicidad; y "Río", una instalación compuesta por un tronco de arrayán intervenido y suspendido, por cuyo interior circula agua.



XILEMA
Por Jens Benöhr
El xilema y el floema son las venas y arterias de las plantas.
El xilema es el tejido vegetal que transporta el agua desde la tierra hacia el cielo. En el interior de cada tallo, el agua asciende silenciosa desde las raíces hasta las hojas, llevando consigo minerales, nutrientes y señales eléctricas. Ese movimiento invisible es la respiración del bosque.
El floema, en cambio, fluye en ambas direcciones: transporta azúcares y nutrientes desde las hojas hacia el resto del cuerpo vegetal. El xilema habita más cerca del corazón del tallo; el floema, en su periferia.
A través del xilema la planta bebe y se sostiene. La humedad del suelo se transforma en oxígeno y azúcar. Es un flujo vertical que une mundos: la oscuridad subterránea con la luz del follaje. El agua sube, se mezcla con el sol, y se vuelve cuerpo a través de la fotosíntesis.



Como plantea Emanuele Coccia, vivimos sumergidxs en la respiración de las plantas.
La instalación Xilema nos invita a recordar que el paisaje no está fuera de nosotrxs, sino que nos compone. Las obras aquí reunidas son huellas de ese fluir: manchas, ramas, respiraciones, sonidos y movimientos que evocan la materia líquida de la que estamos hechos.
El agua es muy antigua. Su presencia cobra infinitas formas, cuerpos y paisajes: pulsos de inundación del Amazonas, la luna respirando mareas sobre la Tierra, hielos inmortales que comienzan a morir.
La obra de Tamara Müller se inscribe en este “camino del agua”: una exploración íntima y colectiva de cómo el agua adquiere cuerpo. En piezas como Acqua che beve acqua —“donde el agua bebe agua”—, la artista amplía el gesto humano de beber, transformándolo en una invitación a compartir el agua con otros habitantes del bosque. El agua enseña con paciencia que cada sorbo es un acto de reciprocidad entre especies; cada respiración, una forma de transpiración del mundo.



La serie de pinturas despliega un paisaje sensorial y onírico. En ellas, el bosque nativo del sur de Chile —arrayanes, coigües, helechos, hongos— aparece a través de una radiografía de sus aguas interiores. Cada línea es un río de tinta. Los bocetos y registros del proceso profundizan esta inmersión.
La propuesta de Tamara nos invita a un ejercicio de calma y atención: el arte como conversación entre cuerpos de distintos órdenes —animales, fúngicos, vegetales— unidos por un mismo pulso hídrico.

arrayanes
Tinta china sobre papel
125 x 160 cm
2025

Knot
Tinta china sobre papel
55 x 65 cm
2024

teja norte
Tinta china sobre papel
55 x 65 cm
2024

hongo Canadá
Tinta china sobre papel
29,7 x 42 cm
2025

coigüe
Tinta china sobre papel
29,7 x 42 cm
2025

flor de arrayan
Tinta china sobre papel
29,7 x 42 cm
2025

CERRO SÁBANA Y SU SUELO
Tinta china sobre papel
29,7 x 42 cm
2025

AJO DE DUENTE - MARASMIELLUS AALLIIDORUS
Tinta china sobre papel
29,7 x 42 cm
2025

líquenes
Tinta china sobre papel
29,7 x 42 cm
2025