
ARTE Y NATURALEZA
Aprender del bosque, habitar el agua
Mi práctica artística se relaciona con la naturaleza y emerge de la memoria del bosque nativo del Biobío que ví resistir entre plantaciones industriales. Entiendo el arte como un ejercicio de recolección y retorno. A través de la caminata, rescato fragmentos de un ecosistema que respira: ramas, piedras y formas orgánicas que luego entrelazo con la rigidez de lo industrial.
En mi obra, el agua no es solo un material, es un agente vivo. Uso la tinta china y la acuarela para permitir que el flujo de los materiales forme el paisaje, recordándonos que somos parte de un mismo tejido hídrico que une ríos, venas y raíces.
Mi trabajo es una resistencia frente a la pérdida; Busco inventar obras que sean objetos de cuidado: ficciones necesarias — como lluvias artificiales e híbridos entre natural y artificial— donde lo vivo y lo construido aprenden a sostenerse juntos. Intento aprender los procesos del bosque.
