
Recolecciones
elementos orgánicos y bordado sobre papel Políptico
32 x 15 cm (c/u)
2018
La recolección como forma de comprender. Capturar lo observado, inmortalizar lo imposible tras un gesto de suspensión del entorno, del momento presente para tenerlo en un futuro. El arte muchas veces tiene que ver con la captura, la apropiación, un ejercicio incesante de observar, capturar, acopiar, plasmar. Con la ingenua intención de comprender cosas tales como lo efímero o la muerte, con un ejercicio al borde de lo científico, recolectar piezas orgánicas, extraerla de su contexto en el cual en poco tiempo serían nuevamente tierra, y bordarlas al papel contrastando realidades: eso que está al filo de la muerte, sobre el papel blanco, pulcro. ¿Con qué fin más que la observación de lo perecedero? sostenidas por hilo que casi corta la fibras vegetales, revelando una vez más la fragilidad de las piezas, lo obsesivo del acto de recolectar y conservar.












Agua & Tiempo
Videoinstalación en Casa Andacollo
2018
LINK video
Esta videoinstalación exhibida en una de las salas de Casa Andacollo constaba de la proyección de un video sobre la pared en la cual se dibujaba un circulo blanco recortado en un fondo negro, de manera que tanto la proyección como la superficie donde se proyectaba constituían la imagen final.
"Ningún hombre (mujer) puede cruzar el mismo río dos veces"
El agua cambia. Se transforma. Fluye. Así como el tiempo. Pienso en un espiral, ciclos sobrepuestos que van sucediéndose una y otra vez.
El agua danza con el tiempo, pues se entienden. En el verano el agua es más escasa , las plantas hacen su último esfuerzo para dar sus frutos y luego adormecerse. Con el otoño comienza el tiempo de descanso, el agua comienza a aparecer, a llenar las reservas secas. En el invierno el agua abunda, entrega vida en la oscuridad, la naturaleza está lista para volver crecer, los ríos tienen su caudal al máximo. En la primavera el agua comienza a retraerse, pero todo quedo preparado para florecer.
Expuesto en "Entre cosa & cosa", Casa Andacollo.
Fotografías por Pia Bahamondes